Desde el bosque de Arkane, una amenaza despliega su sombra sobre el Errion-Thal. Los thaurroks, criaturas de fuerza y tamaño descomunales, han despertado. Al otro lado del Mar de Enden, en los valles de Aldénuri, Iván todavía ignora que su destino corre paralelo al de sus antepasados. Kerren, krilden, morghuks y otros muchos seres dan vida a un fantástico universo en la línea de la mejor tradición de aventuras; un escenario en el que Iván de Aldénuri, un chico normal con un don especial, deberá superar sus propios miedos antes de ocupar el lugar que le corresponde en esta lucha.
Al comienzo de este primer libro, Iván de Aldénuri, un joven muchacho que vive en una pequeña aldea, encuentra un antiguo medallón. Casi al mismo tiempo, descubre que posee un don extraordinario. A pesar de lo valioso de este don, se trata de algo de tal manera inesperado y sorprendente, que la noticia causa un profundo asombro y turbación entre sus padres, Ferrio y Ana, y entre sus hermanos Kel, Enkel, Ruth y la pequeña Magge.
Muy a su pesar, Iván se verá pronto inmerso en peligrosas aventuras, que le llevarán a lejanas e ignoradas tierras en las que moran pueblos bárbaros y temibles fieras salvajes, desconocidas para él.
En efecto, Iván descubrirá que los legendarios thaurroks han despertado y amenazan la pacífica vida de los moradores de la región del Errion-Thal. Algunas aldeas serán aniquiladas. Los siniestros morghuks parecen estar detrás de tanta desgracia...
Pero en esta nueva tierra, Iván también entablará una profunda amistad con distintos personajes: Ghulden, Astuur y Gheós, entre otros.
Su voluntad fuerte, al ir descubriendo poco a poco su misión, se rebelará contra las fuerzas del mal. Serán muchas las dificultades a las que deberá enfrentarse para tratar de vencer a las tinieblas del bosque de Arkane, siempre guiado por los sabios consejos del anciano Gheós.
Las Crónicas Antiguas se abren ante los ojos del anciano Gheós y anuncian la esperada llegada del mítico Bèrehor, aquel que por herencia ha de constituirse en guía y salvación de todo un pueblo. Entretanto, el temible Gorkhol amenaza con hacer realidad su empeño de aniquilar todo vestigio de vida en el Áldendor. Mientras Iván y sus amigos del Errion-Thal se disponen a intervenir para darlo todo en esta lucha, un hombre olvidado se libera de un terrible cautiverio y otro maquina la peor de las traiciones. Entre todos ha de decidirse la suerte de Aldénuri frente a los sicarios morghuks, en la que pronto llegará a conocerse como la Batalla del Paso de los Gigantes, un escenario ya legendario y lleno de terribles augurios, allá en la isla de Erreth-Llàyr.
En este segundo episodio de las aventuras de Iván de Aldénuri, desde el inicio se comprobará que la victoria alcanzada en el Bosque de los Thaurroks no ha sido sino una victoria parcial e incompleta. Más aún: se demostrará que ha sido tomada como una provocación por el poderoso enemigo morghuk, que preparará esta vez una peligrosa y elaborada ofensiva para dar el golpe de gracia sobre todas las tierras conocidas del Áldendor, Nielsko e incluso el Errion-Thal. Nadie parece que será capaz de salvarse esta vez.
Pero por otro lado, el anciano y sabio Gheós realizará algunos descubrimientos de vital importancia para el futuro de Iván de Aldénuri y de su pueblo. Hasta tal punto, que decidirá poner su vida en peligro al emprender un peligroso viaje acompañado de los viejos amigos del protagonista, Ghulden y Astuur. Todos ellos saldrán al encuentro de Iván desde el lejano Errion-Thal, para prevenirle acerca de los peligros desconocidos e insospechados que le acechan.
Pero habrá también nuevos personajes que harán su aparición. Personajes que en algún caso se creía desaparecidos e incluso muertos. Algunos de ellos viles y traidores. Otros nobles y valientes. Aunque el corazón del hombre es siempre capaz de cambiar, para el bien., o para el mal.
En medio de tantos y tan diferentes intereses, todo parece confluir hacia un mismo lugar y tiempo. Hacia la gran batalla que pasará a los anales del Áldendor, como la gran "Batalla del Paso de los Gigantes".
La aparición de un siniestro mensaje precederá a la ofensiva más terrible y jamás conocida contra las tierras del Áldenor. Los escasos supervivientes deberán correr a refugiarse a un lugar lejano y casi olvidado, en la legendaria fortaleza de Muihl-Athern, allá en las altas montañas de la frontera. Mientras tanto, Iván se verá involuntariamente inmerso en una desesperada misión en las inexploradas tierras de la meseta del Thérraîn. En este trepidante episodio de la Saga, los personajes del Áldendor y del Errion-Thal, muy especialmente Iván y su familia, tendrán que dar lo mejor de sí mismos para resistir a unas fuerzas hostiles con un poderío a todas luces superior en fuerza y en número.
Al regreso de Iván en una travesía libre de complicaciones, desde Erreth-Llàyr, siguieron tres largos y felices años en paz. El transcurso del tiempo iba relegando a los morghuks a la categoría de un mal recuerdo del pasado. Todo parecía augurar una tranquilidad duradera.
Sin embargo, al inicio del verano, graves acontecimientos vinieron a demostrar que, desgraciadamente, no se había tratado más que de una paz temporal y quebradiza...
El ataque dirigido por sorpresa contra el Áldendor resultará tan terrible, que los escasos supervivientes deberán refugiarse en la legendaria fortaleza de Muihl-Athern, allá en las altas montañas de la frontera.
Esta vez nadie dudará de que la batalla resultará definitiva: de que esta vez no habrá una próxima ocasión. Será a muerte.
Por este motivo, y sin que por ello otros aspectos más humanos queden relegados a un segundo plano, la acción resultará especialmente trepidante.
En medio de tan graves dificultades, Iván deberá realizar un sacrificio añadido para devolver la salud a una persona especialmente querida. Una joven que ha resultado herida por el enemigo hasta llevarla al borde mismo de la muerte.
El escenario de este extraordinario y definitivo relato lo constituirán nuevas y lejanas tierras por explorar. Iván deberá visitar la inhóspita meseta del Thérraîn, las altas montañas de Héreggor, cubiertas de nieves perpetuas, así como frías cavernas habitadas por siniestros guerreros caníbales. Volverán a aparecer los thaurroks con su indómita fiereza, tal vez sólo superada por los no menos temibles yammouths...
La lucha valiente en el campo de batalla y en el corazón de los hombres, la fuerza de la amistad y el heroísmo de unos pocos, harán posible un impresionante desenlace donde el lector se verá sorprendido en más de una circunstancia...