
Después de leer en un buen número de blogs y de foros grandes elogios hacia el libro digital, hasta casi augurar como algo deseable la desaparición del libro en un futuro más o menos próximo, quería aportar mi granito de arena al debate.
Creo que, sin menospreciar las virtualidades de los libros digitales, no debemos dejarnos obnubilar por éstos hasta el punto de desear arrinconar a los libros (cuando digo libros, me refiero a los de papel.)
Nuestra acelerada sociedad de la información necesita de espacios de calma, paz y reflexión. Donde no haya tanto ruido mediático y tanta distracción. Y nuestros niños y jóvenes precisan de esta calma, paz y espacio para la reflexión, en un grado aún mayor. Sencillamente porque en sus cortas vidas han tenido menos calma, sosiego y espacio para la reflexión, que los adultos.
Y eso no se consigue en Internet, ni con el teléfono móvil, ni con el ipad, ni incluso tampoco con el kindle. Donde de verdad se consigue es en un entorno tranquilo y con un buen libro entre las manos. Un libro que no esté conectado por wifi y ni siquiera necesite ser enchufado a ningún sitio. Sólo conectado a la imaginación y al diálogo que se establece entre el autor y el lector, que al comunicarse entre sí, consiguen (o pueden hacerlo) un tiempo “mágico”, que se sale de las coordenadas espacio-temporales, y las supera. También las de Internet.
Un libro es algo muy humano. Que nos hace compañía. No lo roboticemos innecesariamente.
Aunque, repito, el libro digital tiene grandes ventajas en ciertos campos (por ejemplo, evitar que los niños vayan al colegio cargados con 10 kilos a la espalda, el caso de textos que precisan permanente actualización, obras de consulta, etc., etc.), considero un error atacar al libro, y considerar como un objetivo deseable, o una conquista de la humanidad, el hecho de arrinconar los libros en una especie de museo de curiosidades. No. El libro debe pervivir y fomentarse. Y aún más entre los más jóvenes.
No en vano, estudios recientes demuestran que existe una mejor comprensión y velocidad lectora en libros que en cualquier otro soporte de lectura y que el 66% de los jóvenes entre 9-17 años prefieren leer en libros a hacerlo en eBooks (1)
(1) http://mediaroom.scholastic.com/themes/bare_bones/2010_KFRR.pdf